martes, 30 de noviembre de 2010

ENFERMEDADES CONGENITAS

ENFERMEDAD CONGENITA

Una enfermedad congénita es aquella que se manifiesta desde el nacimiento, ya sea producida por un trastorno durante el desarrollo embrionario, durante el parto, o como consecuencia de un defecto hereditario.
Las exposiciones a productos químicos en el medio ambiente pueden perjudicar la función reproductiva humana de muchas maneras. Los sistemas reproductivos masculinos y femeninos son importantes sistemas de órganos, los cuales son sensibles a numerosos agentes químicos y físicos. 
La amplia gama de resultados reproductivos adversos incluye una reducción en la fertilidad, abortos espontáneos, bajo peso al nacer, malformaciones y deficiencias del desarrollo.

PIE EQUINO VARO CONGENITO

 
 El pie equino varo congénito
 
El pie varo es una deformación del pie del bebé al nacer, que se caracteriza por su posición del talón respecto a la pierna (equino) y varo por su rotación hacia dentro.
 
En qué casos se presenta el pie equino varo congénito

Se presenta en menos del 1 por 1.000 de los recién nacidos, generalmente en ambos pies y es más frecuente en los varones.

Lo más llamativo es la posición del talón, elevado y pequeño, que no está en posición de apoyo para la futura marcha, así como la rotación del pie hacia adentro.

Los movimientos de la articulaciones de la zona se encuentran limitados, como consecuencia de las articulaciones mal alineadas.

Antiguamente se consideraba que esta deformación se debía a la posición del feto en el útero, lo cual parece muy lógico, actualmente se considera que puede tener orígenes neurológicos o embrionarios.

Cuándo aparece el pie equino varo congénito

La malformación aparece en el momento del nacimiento, variando la intensidad de la misma, algunas muy leves pasan casi desapercibidas, en cambio otras suelen ser muy notorias y de no ser tratadas precozmente pueden llegar a dificultar la marcha en distintos grados, con las consiguientes consecuencias sicólogicas.

Estos bebés deben ser diagnosticados por médicos Ortopedistas Infantiles (traumatólogos) lo antes posible para iniciar tratamientos de fisioterapia, de inmovilización, con yesos o férulas para lograr las correcciones antes de la edad de caminar.

Cuando no se llega a los mejores resultados con estos tratamientos, ya por la magnitud de la deformidad o por otra causa, se deberá recurrir a la cirugía, apenas sea posible, para que el bebé no se atrase en sus desplazamientos y lo haga en las mejores condiciones.
 
Los resultados de los tratamientos con muy buenos y evidentemente compensan con creces las molestias que significan para el bebé y la familia.

SINDROME DE DOWN

Síndrome de Down: atención y cuidados iniciales de bebés
 
Directrices para la aplicación de atención y cuidados médicos.
 
1) Establecimiento del diagnóstico y obtención del análisis cromosómico 
Tan pronto como se aprecien en un recién nacido algunas de las características que Se observan comúnmente en los niños con Síndrome de Down, habrá de realizarse un exploración física y neurológicas completas, con el fin de establecer el diagnóstico clínico del Síndrome de Down.
Es preferible que realice la exploración un neonatólogo, un pediatra especializado en desarrollo u otro médico experimentado. 
Además habrá de extraerse sangre para proceder al análisis cromosómico. Los resultados del estudio cromosómico serán después utilizados para hacer el consejo genético. Por ejemplo si el niño tiene trisomía 21, el riesgo de que la madre vuelva a tener otro hijo con Síndrome de Down es de 1/100. Pero si el niño tiene síndrome de Down con traslocación, entonces los padres habrán de hacerse también un análisis Cromosómico, porque uno de ellos puede ser un "portador balanceado".
El asesor genético está en condiciones de aportar otros detalles.


2) Asesoramiento y ayuda emocional a los padres. 
Una vez que ha nacido un niño con Síndrome de Down, es de la mayor importancia que sus padres sean informados y atendidos por los profesionales con tacto, compasión y veracidad. Este primer asesoramiento habrá de ejercer un impacto vital sobre el posterior reajuste de los padres. 
 Si se les dice a los padres de un bebé con Síndrome de Down que su hijo es, en primer lugar y por encima de todo, un ser humano, entonces ellos verán también en el niño sus cualidades positivas y se amortiguará su angustia. 
Poco después de realizado el diagnóstico clínico, los profesionales deberán explicar a ambos padres lo que significa el Síndrome de Down, comentarán sobre las expectativas de desarrollo del niño, los resultados del análisis cromosómico y demás temas relacionados. 
Además puede resultar de gran ayuda a los nuevos padres la visita de otros padres que tienen un hijo mayor con Síndrome de Down, ya que son prueba viva de que es posible superar una crisis de esa magnitud.
 
3) Evaluación de anomalías gastrointestinales. 
En los recién nacidos con Síndrome de Down se han observado numerosas anomalías del tracto gastrointestinal, como son la fístula traqueoesofágica y la atresia esofágica, la atresia duodenal, el megacolon aganglionar, el ano imperforado y otras. 
La mayoría de estas anomalías exigen la atención inmediata y habrá que intervenir quirúrgicamente con urgencia para que los nutrientes y líquidos puedan absorberse en el tracto gastrointestinal. 
A ningún niño con Síndrome de Down se deberá negar forma alguna de tratamiento que hubiera de ser aplicada sin titubear a otro niño que no tuviera ese transtorno cromosómico.

FIBROSIS QUISTICA

 
fibrosis quística
         
Es una enfermedad genética que, obviamente, se transmite mediante los genes de padres a hijos y se caracteriza por una disfunción de las glándulas exócrinas del organismo, dichas glándulas son las: sudoríparas, bronquiales, hepáticas, salivales, pancreáticas e intestinales.
 

Fibrosis Quística 
Un niño nace con ésta enfermedad si y solo si ambos padres son portadores sanos de fq o heterocigoto.Según la estadísticas, si uno de los padres es portador sano y el otro no, hay un 50% de posibilidades de que sus hijos también sean heterocigotos.
En cambio si ambos padres son portadores sanos, hay un 25% de tener un hijo homocigoto o FQ, un 25% de tener un hijo normal y el 50% restante sería portador sano de la enfermedad.Si ninguno de los dos padres es portador sano de la enfermedad, es imposible que sus hijos lo sean.La idea principal de éste sitio es darles una rápida información a los padres que recién se enteran de que su pequeño tiene ésta enfermedad, no quisimos poner en detalle todos los trastornos que pueden llegar a sufrir, ya que cada ser humano es diferente al otro.
Hemos conocido casos de personas que vivieron hasta los 80 años y más, sin ningún tipo de medicación (ya que no la había), hasta casos muy complicados.A los padres que hace horas recibieron la noticia les aconsejo que no se desesperen leyendo los casos más trágicos, tengan en cuenta que la enfermedad ya fue detectada y que los profesionales responsables ya saber como tratarla.

Un mal gen Es la unidad biológica de la herencia, es decir, lleva todas las características de nuestro organismo, como por ejemplo los ojos, estatura, grupo sanguíneo, etc.La falla en el gen se llama mutación, y se trata de la alteración de un gen.Se conocen hasta el día de la fecha más de 700 mutaciones conocidas del gen que origina la F.Q.

Enfermedad de los Besitos Salados La FQ, es también llamada la enfermedad de los besitos salados porque en la piel se daña la secreción del sudor, siendo éste rico en sales.Los niños parecen sudar mucho y al besarlos, el sabor del sudor es muy salado.

SINDROME DE ASPERGER

Síndrome de Asperger
Es un trastorno profundo del desarrollo cerebral caracterizado por deficiencias en la interacción social y coordinación motora, y por los inusuales y restrictivos patrones de interés y conducta.

Este comportamiento fue observado y descrito por Hans Asperger, un médico austriaco, cuyo trabajo solo fue traducido.


Las causas del Asperger

Existe un componente genético con uno de los padres. Con cierta frecuencia es el padre el que presenta un cuadro completo de Síndrome de Asperger. En ocasiones hay una clara historia de autismo en parientes próximos.

El cuadro clínico que se presenta está influenciado por muchos factores, incluido el factor genético,
pero en la mayoría de los casos no hay una causa única identificable.

ANOMALIAS DEL LABIO LEPORINO Y PALADAR HENDIDO


Anomalías congénitas: el labio leporino y el paladar hendido

La buena noticia es que estos dos tipos de anomalías faciales tienen tratamiento. La mayoría de niños que nacen con este problema pueden someterse a cirugía reparadora durante los primeros 12 a 18 meses de vida para corregir el defecto y mejorar considerablemente el aspecto del rostro.


¿Qué son el labio leporino y el paladar hendido?

Estas anomalías congénitas ocurren cuando los tejidos del labio y/o del paladar del feto no crecen a la par y no se fusionan correctamente durante las primeras etapas del embarazo. Los niños con paladar hendido, también conocido como fisura palatina, a menudo no tienen suficiente tejido en la boca, y el tejido que tienen no se ha fusionado adecuadamente para formar el techo del paladar.

El labio leporino se presenta como una estrecha abertura o hendidura en la piel del labio superior que se extiende hacia arriba hasta la base de la nariz. El paladar hendido se presenta como una abertura o fisura entre el techo del paladar y la cavidad nasal. En algunos niños, la fisura palatina se extiende a lo largo de todo el paladar, mientras que otros sólo tienen fisuras parciales.


Estas anomalías se pueden dar conjunta o aisladamente:

• Labio leporino sin paladar hendido
• Paladar hendido sin labio leporino
• Labio leporino y paladar hendido


Además, la fisura puede afectar sólo a un lado de la boca (unilateral) o a ambos lados (bilateral).

El labio leporino se da más en niños que en niñas, mientras que el paladar hendido se da más en niñas que en niños.

Puesto que estas anomalías se asocian a síntomas visibles específicos, son fáciles de diagnosticar. Se puede detectar en las ecografías prenatales. En el caso de que no se detecten antes del nacimiento del bebé, se puede diagnosticar inmediatamente después.


¿Cuál es la causa de estas anomalías?

Los médicos no saben exactamente por qué algunos bebés nacen con labio leporino y/o paladar hendido, pero creen que se puede deber a una combinación de factores genéticos (hereditarios) y ambientales (como algunos fármacos, enfermedades y el consumo de alcohol o tabaco durante el embarazo).

El riesgo puede ser mayor en aquellos niños cuyos hermanos o padres tienen este tipo de anomalías o cuando hay antecedentes de ellas en otros miembros de la familia. Tanto la madre como el padre pueden trasmitir a la descendencia un gen o genes que provocan estas anomalías.
Complicaciones

Los niños con fisura palatina o labio leporino tienden a ser más proclives a padecer catarros, pérdidas auditivas y defectos del habla o la pronunciación. Los problemas dentales –como la falta o exceso de dientes, las malformaciones, desplazamientos o mal posicionamientos dentarios, y las caries– también son frecuentes en los niños con paladar hendido.

Muchos niños con fisura palatina o labial son especialmente vulnerables a las infecciones de oído porque sus trompas de Eustaquio no drenan el fluido adecuadamente entre el oído interno y la garganta. El fluido se acumula, la presión crece en el interior del oído y se crea un medio de cultivo favorable a las infecciones. Por este motivo, es posible que a los niños con labio leporino o paladar hendido tengan que implantarles quirúrgicamente unos tubitos de drenaje especiales en los oídos cuando se sometan a la primera intervención de cirugía reconstructora.

Alimentarse también puede resultar complicado en un lactante con fisura palatina o labial El labio leporino puede dificultar la succión durante la lactancia, mientras que el paladar hendido puede provocar que la leche penetre en la cavidad nasal. Hay tetinas especiales y otros dispositivos para facilitar la lactancia; si su hijo padece alguna de estas anomalías, probablemente en el hospital le facilitarán información sobre cómo utilizar y dónde adquirir esos dispositivos antes de llevarse al bebé a casa.

Algunos niños con fisura palatina o labial necesitan llevar una prótesis maxilofacial denominada obturador palatino para poder alimentarse adecuadamente.

Si su bebé está teniendo problemas con la lactancia, tal vez el pediatra pueda hacerle sugerencias sobre dispositivos para facilitarle el proceso tanto a usted como al bebé.
Tratamiento

La buena noticia es que ha habido muchos avances médicos en el tratamiento de las fisuras palatales y labiales. La cirugía reparadora puede corregir las fisuras palatinas y labiales, y en los casos más graves, la cirugía plástica puede corregir problemas estéticos específicos.

Los niños con fisura palatina o labial necesitan que diversos especialistas trabajen en equipo para tratar su trastorno. Generalmente el tratamiento se inicia durante los primeros meses de la vida del bebé, dependiendo de su estado de salud y de la extensión de la fisura.

El equipo de tratamiento de un niño con paladar hendido o labio leporino suele incluir los siguientes especialistas:

• genetista
• cirujano plástico
• especialista en oído, nariz y garganta (otorrinolaringólogo)
• cirujano maxilofacial
• ortodoncista
• dentista
• logopeda
• fonoaudiólogo
• coordinador calificado
• trabajador social y/o un psicólogo


El equipo de especialistas evaluará los avances de su hijo regularmente, examinándole la audición, el habla, la nutrición, la dentadura y el estado emocional. A usted le harán recomendaciones y tal vez envíen los resultados de sus evaluaciones al centro educativo del niño y a su logopeda o logopedas.

Aparte de tratar la anomalía, los especialistas abordarán cualquier cuestión relacionada con la alimentación, los problemas sociales y el habla, y le indicarán cómo debe enfocar el trastorno de su hijo. Le proporcionarán retroalimentación y recomendaciones que le ayudarán durante las fases de crecimiento y tratamiento de su hijo.
Defectos congénitos: anomalías durante el desarrollo del bebé
Los defectos congénitos son anomalías del desarrollo que están presentes en el momento del nacimiento. Aproximadamente 3 de cada 100 niños presentan malformaciones congénitas. No todas tienen la misma gravedad; una mano con 6 dedos se corrige fácilmente con cirugía sin dejar mayores secuelas, en tanto que una gran parte de las anomalías congénitas no son curables y en algunos casos condicionan discapacidades permanentes.

Otros defectos congénitos son incompatibles con la vida, muriendo el niño antes de nacer, en el nacimiento o durante los primeros meses. Los defectos congénitos no solo repercuten en las personas afectadas, sino también en su medio ambiente familiar y social, originando además gastos generalmente elevados.
¿Cuáles son las causas de los defectos congénitos?

Los defectos congénitos son originaados por causas genéticas o por causas ambientales o por interacciones entre ambas.

Los defectos congénitos de origen genético son causados por anomalías en los genes de los padres y los de origen ambiental derivan de problemas en el entorno del embrión/feto, lo cual incluye el medio ambiente de la madre que lo contiene. Actualmente conocemos la causa de aproxi­madamente el 40% de los defectos congénitos y disponemos de medios para evitar que se produzcan varios de ellos.

Cada persona tiene alrededor de 30.000 genes que se encuentran en sus 46 cromosomas. La mitad de los genes de un niño fueron heredados del padre y la otra mitad de la madre. Si un progenitor pasa un gen defectuoso a su hijo y sobreviene un defecto congénito, decimos que este defecto es de herencia dominante (ej. acondroplasia).

En cambio, si para que se produzca el defecto debe heredarse el mismo gen defectuoso del padre y de la madre, se dice que esta enfermedad es de herencia recesiva (ej. albinismo).

Las anomalías en el número y en la estructura de los cromosomas pueden causar una importante variedad de defectos congénitos. En estos casos sobran o faltan cromosomas enteros o fragmentos cromosómicos, es decir un número muy grande de genes. El más conocido de estos defectos congénitos es el Síndrome de Down en el que sobra un cromosoma 21 entero.

Entre las causas ambientales conocidas que se asocian a defectos congénitos pueden citarse el alcohol, las infecciones maternas durante el emba­razo (rubéola, toxoplasmosis, citomegalovirus, etc.) y algunos medicamentos (talidomida, ácido retí­noico, etc.).

Los defectos congénitos causados por la combi­nación de varios genes y el medio ambiente, se conocen como de herencia multifactorial. Algunos ejemplos son el labio leporino y paladar hendido, los defectos de cierre del tubo neural y algunas cardiopatías congénitas.
Se pueden prevenir los defectos congénitos

El ideal sería que las mujeres programen sus embarazos de modo de reducir el riesgo de tener un bebé con defectos con­génitos. Las medidas de protección deberían adoptarse desde un tiempo antes de producirse el embarazo; por este motivo es que son muy útiles las consultas preconcepcionales. Sólo así se podrán conocer los antecedentes familiares de la pareja, inmunización antirubeólica y estado general de la salud, para eventualmente corregir lo que pueda ser causa de defectos congénitos.

Estas consultas adquieren por lo tanto vital importancia en mujeres que tienen alguna enfermedad crónica como diabetes, hipertensión arterial, infecciones, epilepsia, etc. Dichas patologías deberán ser bien controladas antes de la concepción.

Como de todas maneras en la mayoría de los casos los embarazos no se planifican, es conveniente que la mujer complete la familia mientras es joven, que mantenga una dieta balanceada rica en verduras y frutas, y que tome 0,4 miligramos diarios de una vitamina llamada ácido fólico, que se sabe es capaz de prevenir la aparición de ciertas malformaciones.

También se evitará el alcohol, el tabaco, un medio ambiente fumador, drogas ilegales y medicamentos no esenciales. Estos deberán ser siempre prescritos por un médico.
Expectativas

Los recientes avances de la medicina, permiten que los portadores de defectos congénitos lleven una vida bastante plena, activa y soñar con un futuro optimista.

Un mejor conocimiento del problema y la no discriminación de los portadores de deficiencias hacen que ellos puedan asistir a escuelas comunes, obtener un trabajo y seguir una carrera profesional, teniendo la oportunidad de participar de actividades sociales, transformándose en miembros
actuantes de la comunidad.